Capítulo 4.

Rocas Industriales de Venezuela

4.1 Esbozo geológico

El Terciario de Venezuela está constituido por conglomerados, areniscas, calizas, lutitas y fosforitas. Una parte de estas rocas sufrió transformaciones metamórficas a filitas, pizarras, metacalizas, metareniscas, metabasalto, metadiabasas y a otras rocas complejas como peridotitas y serpentinas.

El Cuaternario engloba dos épocas, el Pleistoceno y el Holoceno, caracterizadas por cambios de climas y cuatro glaciaciones intercaladas con lapsos cálidos. El último cambio corresponde al Holoceno. El Pleistoceno Inferior en Venezuela está integrado por sedimentos continentales que ocurren en el oriente del país y presentan formas características de mesas con topes planos y pendientes escarpadas, típicas en los llanos de Anzoátegui y Monagas.

Mapa 1. Mapa Geológico de Venezuela.

En las terrazas andinas los sedimentos del Pleistoceno fueron acumulados en surcos. Los cúmulos más importantes son las fallas de Boconó y de Valera, en esta última se distinguen dos secuencias separadas: una secuencia en forma de grandes terrazas y otra pleistocena de arenas y gravas que forman rellenos de valles. Con relación al origen de estas terrazas, se ha llegado a la conclusión de que los sedimentos aluviales fueron controlados por condiciones climáticas, como tectónicas, con poca o ninguna relación con el origen de los depósitos glaciales.

En el piedemonte andino y la cuenca del lago de Maracaibo se encuentran terrazas del Pleistoceno Superior. En la cuenca de Maracaibo, probablemente por las condiciones climáticas del Cuaternario, donde hay una depresión profunda se depositó una secuencia de sedimentos paludales y fluviales interrumpidos.

Durante el Pleistoceno la cuenca del río Orinoco emergió lentamente hasta convertirse en tierra firme. Los extensos llanos venezolanos se desarrollaron con el apaorte de los sedimentos del Macizo de Guayana y de las Cordilleras de los Andes y de la Costa. Los lagos que se habían formado durante el Neogeno comenzaba a finalizar en el Paleógeno, algunos quedaron apresados tectónicamente como el de Valencia. La extensa superficie de los llanos se encuentra prácticamente cubierta por sedimentos del Pleistoceno reciente derivados principalmente por las altas cordilleras que lo rodean, las cuales están rodeadas por sedimentos de grano grueso en el piedemonte.

4.1.1 Precámbrico

El Precámbrico constituye por entero el Macizo o Escudo de Guayana, extendiéndose en el subsuelo al Norte del río Orinoco hacia la costa y formando el basamento o plataforma continental sobre la cual yacen las rocas desde el Paleozoico al Reciente. Las rocas de este basamento o plataforma precámbrica están constituidas principalmente por rocas graníticas ácidas y metamórficas (esquistos, gneises, anfibolitas, etc).

Sobre el basamento ígneo–metamórfico yace el Grupo Roraima, integrado por sedimentos continentales precámbricos: conglomerados, areniscas y lutitas en las cuales se encuentran intrusiones de diabasa en forma de lacolitos, diques y sills. Sobre el basamento o plataforma que se extiende al Norte del río Orinoco yace una serie de sedimentos y de rocas ígneas del Paleozoico al Reciente.

En la Cordillera de los Andes la estratigrafía incluye un núcleo cristalino precámbrico, correspondiente a las porciones central y más alta de la cordillera bordeada tanto al NE como al SO por coberturas sucesivas de rocas del Paleozoico, Mesozoico y Cenozoico. En el flanco SE se encuentra una faja estrecha de esquistos precámbricos en contacto de falla hacia el NO con una faja de rocas sedimentarias del Paleozoico Inferior.

En la Sierra de Perijá, la secuencia inferior es una unidad metamórfica del Precámbrico Inferior al Paleozoico Inferior.

4.1.2 Paleozoico

El Paleozoico se encuentra en algunas localidades de Venezuela en los flancos o vertientes de las sierras y cordilleras: Sierra de Perijá, Cordillera de los Andes, secciones central y oriental de la Cordillera de la Costa y macizo de El Baúl, en forma de rocas ácidas, intrusivas y metasedimentarias.

4.1.3 Mesozoico

En Venezuela se encuentra fuera del área occidental de Lara, Cordillera de los Andes y Sierra de Perijá, donde hay áreas cubiertas por capas de la formación La Quinta perteneciente al Triásico Jurásico.

El Mesozoico Superior está bien representado en Venezuela, ya que es consecuencia de una trasgresión marina del Escudo de Guayana, seguida por una regresión, lapso en el cual ocurrieron procesos de sedimentación que originaron –según las circunstancias– las diferentes rocas que caracterizan el Cretáceo.

Durante el Cretáceo la parte central de Venezuela estuvo cubierta por un mar hasta lo que es hoy el Macizo de Guayana. Mientras la región permaneció bajo las aguas de mar ocurrieron levantamiento por actividades volcánicas submarinas de la plataforma continental. En estas zonas del Cretáceo se encuentra la mayor parte de los esquistos, aunque ocurren también areniscas y calizas. El punto de regresión ocurrió a fines del Cretáceo.

4.1.4 Cenozoico

El Terciario Inferior o Paleógeno (Eoceno–Oligoceno) representa la sedimentación marina. Las regiones que recibieron estos sedimentos durante el lapso fueron la cuenca de Maracaibo, el flanco occidental de la Cordillera de los Andes, la zona o cuenca oriental, la zona occidental de Falcón y la Cordillera de la Costa. Durante ese lapso se desarrolló una secuencia sedimentaria típica de regresión, o sea, areniscas calcáreas, lutitas y calizas.

En la cuenca de Maracaibo los sedimentos presentan aspectos de rocas formadas en zonas del ambiente litoral y otras en zonas de ambientes netríticos. En los flancos de los Andes, las rocas que predominan son lutitas arenosas y areniscas con capas de calizas intercaladas. En la cuenca oriental, en las áreas del flanco norte del Cratón de Guayana, la erosión del cratón produjo abundantes sedimentos que forman la base sedimentaria de la cuenca oriental de Maturín. En esta sección se reconocen areniscas cuarzozas y lutitas intercaladas. En la Cordillera de la Costa, se conocen deposiciones de calizas arenosas o margas del tipo flysch, que se desarrollaron en la zona externa de la cordillera durante el Paleoceno en los estados Lara, Portuguesa, Guárico y Nueva Esparta.

Los rellenos de las cuencas y la región general que se observa al final del Cretáceo se acentúan a comienzos del Cenozoico; los sedimentos de esta etapa reflejan este movimiento regresivo. En la parte suroccidental de la cuenca de Maracaibo las formaciones son marginales y representan la culminación de la regresión. Hacia el oriente, los sedimentos del Eoceno Inferior son los sedimentos paleógenos (Eoceno–Oligoceno), como los de la Serranía del Interior, que también se encuentran en los estados Lara, Portuguesa y Guárico. En el oriente de Venezuela el Paleógeno consta principalmente de capas arenosas y limolíticas depositadas al Sur de la cuenca.

En el Terciario Superior o Neogeno, movimientos orogénicos ocasionaron extensas zonas de levantamiento, fenómeno superior por la sedimentación continental en algunas regiones e intensa erosión en gran parte de la zona elevada del país. La sedimentación ocurrió en épocas distintas y según patrones sedimentológicos en la cuenca de Maracaibo (Mioceno).

En el Mioceno Plioceno sólo había condiciones de mar abierto en la cuenca de Maturín, en la cuenca de Falcón y en una parte de la cuenca de Maracaibo, donde se acumularon sedimentos de ambientes continentales. En el lago de Maracaibo la transformación fue seguida por regresión, y la sedimentación continental continuó durante el resto del período. Los sedimentos del Cenozoico de mayor importancia económica son las arenas petrolíferas de todas las cuencas. Las más prolíferas han sido las del Paleógeno de la cuenca de Maracaibo y las del Neogeno (Mioceno–Plioceno) de la cuenca oriental.

4.2 Rasgos fisiográficos

Venezuela tiene una superficie de 912.050 kilómetros cuadrados, de relieve cuadrado y accidentado, que presenta formas geomorfológicas que permiten distinguir las siguientes regiones o zonas: zona de alto relieve o de cordilleras en el Norte y Noroeste, zona de penillanuras, mesas y mesetas en el Sur y zonas de bajo relieve en la parte central del país y en la región costera.

La zona de alto relieve ocupa aproximadamente 140.000 km2 ó 15 por ciento de la superficie del país. La zona de penillanuras del Escudo de Guayana, que es la más extensa, ocupa aproximadamente 410.000 km2 ó 45 por ciento. La zona de bajo relieve de los Llanos ocupa 237.000 km2 ó 26 por ciento. La zona de bajo relieve de la costa ocupa aproximadamente 120.000 km2 ó 14 por ciento de la superficie emergida del país. Ochenta por ciento de la superficie de Venezuela se encuentra por debajo de los 400 m sobre el nivel del mar.

Mapa 2. Mapa Fisiográfico de Venezuela.

4.2.1 Zona de alto relieve

La Sierra de Perijá, la Cordillera de los Andes, la Cordillera de la Costa y las elevaciones de Falcón–Lara–Yaracuy constituyen los elementos más importantes de la zona de alto relieve.

Los Andes venezolanos constituyen una prolongación de los Andes colombianos, que al llegar al nudo de Pamplona en Colombia, se bifurcan en dos cadenas: la Cordillera de los Andes y la Sierra de Perijá.

4.2.1.1 Sierra de Perijá

La Sierra de Perijá se inicia en Venezuela con rumbo N–S–O–E y se extiende a lo largo del límite con Colombia por unos 250 kilómetros, con un ancho promedio de 80 kilómetros y cubre una extensión aproximada de 20.000 km o dos por ciento de la superficie del país. Las altas cumbres de la sierra constituyen el límite noroccidental de Venezuela con Colombia.

La Sierra de Perijá tiene una estructura geológica dominada por fallas que dan a su relieve un carácter topográfico abrupto. Los bloques de montañas que se han formado (grabens y horts), se elevan bruscamente sobre las llanuras, de tal manera que las laderas orientales son extremadamente empinadas.

La parte Norte de la sierra está constituida por sedimentos del Mesozoico y Cenozoico buscando el Norte. Sedimentos que sobreyacen un núcleo de rocas ígneas y metamórficas del Paleozoico.

El flanco oriental, el de Venezuela se encuentra fallado, presentando una depresión en el sentido axial de la sierra (SO–NE), depresión que divide la sierra en dos unidades, en las cuales el Mesozoico (Cretáceo) queda al occidente y el Cenozoico (Mioceno–Plioceno) en la parte oriental.

En las partes bajas de la sierra, entre los 50 y 100 m de elevación, se encuentran los sedimentos del Plioceno. El Paleozoico consiste de una secuencia sedimentaria de aproximadamente 2.500 m de espesor, de conglomerados gruesos de guijarros de cuarzo de veta, areniscas cuarcíticas, lutitas y calizas.

Cuadro 4. Regiones Fisiográficas de Venezuela.

Alto RelieveLongitud KmAnchura KmSuperficie Km2% Territorio
Cordillera de los Andes4606029.3004%
Cordillera del Norte
Sección central3206021.5443%
Sección oriental2206012.9502%
Elev. de Falcón-Lara-Yaracuy--51.7006%
Sub-total 141.08015%
Bajo relieve
Llanos850280278.79630%
Región costera163.30010%
Sub-total382.09640%
Macizo de Guayana
Penillanura, mesas y mesetas413.75045%
Sub-total413.75045%
Total superficie de Venezuela912.050100%

4.2.1.2 Cordillera de los Andes

La Cordillera de los Andes es el sistema montañoso más elevado del país. Es la prolongación oriental de los Andes colombianos, que entran a Venezuela por la depresión del Táchira, desde donde se prolongan por más de 460 kilómetros con una anchura media que oscila entre 60 y 130 km hasta la depresión de Yaracuy, con rumbo SO–NE, y ocupan un área aproximada de 3.600 km2, lo que representa cuatro por ciento de la superficie del país.

Estructuralmente, la Cordillera de los Andes de Venezuela está constituida por numerosas unidades o bloques separados por depresiones o grabens causados por fallas orientales en la dirección del eje de la cordillera. Una de las grandes depresiones divide la cordillera en dos sierras: la Sierra Nevada de Mérida y la Sierra del Norte. La depresión que separa estas dos grandes sierras, así como otras menores, forma un valle o trinchera por cuyo piso corren varios ríos: Chama en la región central, Motatán en el Norte y Torbes y Mucuchachí en el Sur. Estos ríos delimitan ambas sierras. Las fallas longitudinales están cortadas a su vez por fallas transversales que forman el drenaje secundario de la cordillera andina.

Mapa 3. Mapa Geológico de la Sierra de Perijá.

Las fases tectónicas de la Cordillera de los Andes se revelan por la presencia de terrazas en la ladera de sus valles, sobre todo en los valles longitudinales y particularmente en los ríos Chama y Motatán. La formación de las terrazas en estos valles ocurrió cuando, por la inestabilidad tectónica regional, se produjera ascenso en el nivel de base de erosión de la zona y con ello el de los pisos de los valles rellenos de aluvión. Los ríos de estos valles evolucionaron incrementando su gradiente, excavando nuevos cauces o valles en sus propios aluviones; quedando el remanente del antiguo piso en porciones elevadas de terrazas. Estas terrazas adyacentes a las laderas de los valles, por lo general, son largas y estrechas y están constituidas por material areno–gravoso.

El núcleo basal de la Cordillera de los Andes venezolanos consiste en rocas metamórficas intrusionadas por ígneas ácidas, principalmente granitos, bordeadas por rocas sedimentarias en estructura anticlinal por capas muy inclinadas y cuyas edades van desde el Paleozoico al Cuaternario. El núcleo basal consiste en una secuencia de rocas de edad precámbrica que afloran en la región meridional, la central y la centro–norte. Las rocas que constituyen estos afloramientos han sido descritas como ortogneises biotíticos, gneises apliçíticos, esquistos micáceos graníticos, esquistos sericíticos y esquistos cloríticos; localmente se encuentran intrusionadas por granitos porfídicos y pegmatitas.

En el estado Táchira se ha reconocido una pequeña superficie cubierta por esquistos cloríticos y cuarcitas del Paleozoico. La parte central del estado Mérida está constituida por granitos y esquistos, cubiertos por una secuencia de filitas, lutitas y esquistos del Devónico (Paleozoico). Sobre éstos, en el flanco sureste, se encuentran areniscas rojas del Jurásico; mientras al Oeste se encuentran sedimentos del Cretáceo y del Eoceno.

En la Cordillera de los Andes, debido a su estructura geológica, se encuentran importantes afloramientos de rocas para uso industrial, como calizas para las industrias de cemento y química; cal fosfatada para la agricultura; arcillas para la industria de la cerámica y de la construcción: y gravas, arenas y rocas ígneas para la construcción.

4.2.1.3 Cordillera del Norte o de la Costa

La Cordillera de la Costa es la continuación orográfica de la Cordillera de los Andes. Se extiende desde la depresión de Lara, en su extremo occidental.

La Cordillera de la Costa no es topográficamente una sierra continua. La sección central, ubicada en la parte centro–norte de la costa, corresponde a un rectángulo irregular de casi 320 km de longitud por 60 km de ancho promedio, cubre una superficie aproximada de 20.500 km2 y está representada por un espacio marítimo de unos 200 km de la sección oriental. En ésta se encuentran las penínsulas de Araya y Paria, con forma irregular de 220 km de longitud y 60 km promedio de ancho y cubre aproximadamente 2.000 km2.

Mapa 4. Mapa Geológico de la Cordillera de la Costa.

Las cadenas de montañas que constituyen la sección central de la Cordillera de la Costa forman dos alineaciones mayores, separadas por una serie de depresiones longitudinales intermedias. Estas cadenas se denominan Cordillera del Litoral, ubicada al Norte, y Serranía del Interior, localizada al Sur.

La Cordillera de la Costa está constituida principalmente por rocas metamórficas originadas en el Cretáceo, escasas rocas sedimentarias y algunas rocas ígneas ácidas y básicas. La Cordillera del Litoral estratigráficamente comienza con un conglomerado basal que descansa sobre un augeo–gneis granítico, sobre la cual yacen una serie de esquistos calcáreos, grafitosos, micáceos y calizas. La Serranía del Interior está constituida de sedimentos metamorfizados que incluyen conglomerados, areniscas, calizas y pizarras calcáreas. En estas series se conocen afloramiento de rocas ígneas básicas.

4.2.1.4 Región montañosa Falcón–Lara–Yaracuy

La región de Falcón–Lara–Yaracuy es una zona de relieve variado y poco elevado, que ocupa la casi totalidad de los estados Falcón, Lara y Yaracuy, en un área aproximada de 52.000 km2. Está situada al Norte de la Cordillera de los Andes, al Oeste de la depresión de Maracaibo, al Este de la Cordillera del Norte y al Sur del mar Caribe.

La región esta constituida por una serie de sierras de poca elevación, cuyos ejes están casi todos orientados aproximadamente de Oeste–Este, o sea, con el mismo rumbo de la Cordillera de la Costa situada al Este. Además de las sierras mayores, hay numerosas colinas aisladas y otras formadas como resultado de la erosión diferencial sobre rocas de distintas resistencias que forman las sierras. Al Sur, en el estado Lara, se encuentra una zona de pequeñas sierras y colinas, separadas por cuencas o depresiones entre los cuales se hayan la de Carora y la de Barquisimeto. Estas depresiones o cuencas internas se encuentran a altitudes que oscilan entre 400 y 700 metros.

La cuenca de Carora es una unidad geomorfológica de relieve muy plano, situada entre 520 y 420 metros. La cuenca de Barquisimeto es una fosa tectónica a 560 m de altitud. La ciudad de Barquisimeto se encuentra en una terraza cortada por el río Turbio, en esta depresión. La falla de Boconó es una falla de desplazamiento, activa, regional y que se encuentra en la depresión de Barquisimeto; a esta falla se le atribuyen los terremotos recientes.

El drenaje regional subsecuente vierte sus aguas en las depresiones longitudinales por las cuales corren los ríos consecuentes. El drenaje de la vertiente occidental vierte sus aguas hacia el lago de Maracaibo y el de la vertiente oriental hacia el mar Caribe.

El desarrollo demográfico de esta región se explica principalmente por su posición geográfica que ayuda al intercambio comercial y las comunicaciones, pero no es favorable al desarrollo de grandes centros urbanos futuros debido a las dificultades que presenta el clima seco predominante; además, las depresiones se encuentran en zonas de fallas activas con alta peligrosidad sísmica.

4.2.2 Zona de bajo relieve

A lo largo de los 3.796 km de longitud que tiene la costa venezolana se encuentra la cuenca de Maracaibo, la costa de los estados Falcón, Yaracuy y Carabobo, la depresión de Unare y la región del delta del Orinoco.

La cuenca de Maracaibo ces una de las unidades fisiográficas más grandes de Venezuela. Su superficie es de aproximadamente 81.500 km2, de los cuales 13.500 km2 corresponden al lago de Maracaibo y 68.000 km2 a la superficie de bajo relieve, la cuenca. Las llanuras costeras de Falcón comprenden aproximadamente 11.500 km2.

La depresión del Unare es una región que ocupa una superficie de aproximadamente 25.000 km2 de bajo relieve, dentro de la cual se reconoce las siguientes unidades:

La región del delta del Orinoco está constituida por sedimentos fluviales recientes, tiene una topografía plana en abanico y cubre aproximadamente 30.000 km2 de superficie plana no inundable, ya que gran parte de la superficie del delta se convierte en un inmenso pantano en época de las aguas altas del Orinoco.

4.2.2.1 Depresión de Maracaibo

La depresión de Maracaibo se encuentra situada entre la Sierra de Perijá por el Oeste, la Cordillera de los Andes por el Sur y las serranías de Falcón al Este. Esta depresión es de origen tectónico, o sea, la de un enorme bloque de la corteza terrestre hundido dentro de bloques elevados de la cordillera circundante. La depresión está rellenada por sedimentos más o menos recientes.

El área de la depresión es de aproximadamente 80.000 km2, de los cuales alrededor de 13.000 km2 están ocupados por las aguas del Lago, prácticamente ubicado en el centro. El relieve de la depresión es de llanuras notablemente planas donde las mayores diferencias del nivel no rebasan, por lo general, los 75 metros.

Desde el punto de vistas del drenaje, la depresión puede ser considerada como una hoya interna, cuyo centro colector de aguas es el lago. Los ríos más caudalosos proceden del Sur, donde las llanuras abundan; en tanto que hacia el Norte, al disminuir las precipitaciones, las llanuras se hacen más estrechas, los ríos disminuyen en volumen y longitud, y aumenta el número de quebradas sujetas a estiaje. Los cursos de aguas más importantes que drenan la depresión en la sección Sur son los ríos Catatumbo (110 m3./seg), Zulia (100 m3./seg), Escalante (50 m3./seg) y Motatán (37 m3./seg).

El gran volumen de sedimentos que acarrean los ríos en la zona meridional de la depresión da lugar a un proceso ininterrumpido de relleno en las zonas próximas a las orillas lacustres, provocando la formación de extensas ciénagas, lagunas y pantanos por el escaso declive.

En las zonas ribereñas del lago se ha eludido el trastorno de inundaciones levantando en la costa muros de contención o malecones para detener las aguas. Estos muros fueron construidos por la compañía petrolera holandesa Shell para ganarle terreno al lago cuando todavía no se había desarrollado la tecnología para perforar dentro del agua.

El lago ocupa más de la mitad de la superficie de la depresión. Las zonas bajas y próximas al lago, mal drenadas y pantanosas, constituyen una seria limitación para la ocupación del territorio; además existen los problemas de subsidencia del suelo y escasa profundidad de la capa freática.

El clima es tropical húmedo, sobre todo en la zona suroccidental de la cuenca; tropical seco en el centro de la depresión; y tropical muy seco y desértico en el Norte.

Debido a las observaciones anotadas, el área de la depresión de Maracaibo no es adecuada al desarrollo de urbes de magnitud, además el cordón poblacional de la costa oriental del lago y la tendencia a expandirse de los centros poblacionales al Norte de Maracaibo plantean problemas de abastecimiento de agua y de contaminación en las aguas del lago.

4.2.2.2 Llanuras costeras

Las llanuras costeras se extienden con desiguales características desde el golfo de Venezuela hasta la península de Paria. Este litoral tiene 2.718 km de extensión sobre el Mar Caribe. Sus accidentes principales son el golfo de Venezuela, la península de Paraguaná, la depresión del Unare, la península de Araya, el golfo de Cariaco, la península y el golfo de Paría.

Los llanos costeros del estado Falcón comprenden la península de Paraguaná y una angosta franja costera cuya altura no supera a los 100 metros sobre el nivel del mar. En las inmediaciones de Coro, las dunas desérticas costeras constituyen las únicas formas geomorfológicas. En la zona central hasta Barlovento, la franja de llanuras de las costas se limita a algunas terrazas litorales, ya que la vertiente septentrional de la Cordillera de la Costa penetra la depresión del Unare hasta 150 km hacia el Sur y constituye la cuenca del río Unare. En la zona oriental del litoral del Caribe, se repiten las condiciones de la de la región central. En la región del golfo de Paria y el océano Atlántico, las llanuras son extensas y cenagosas.

La larga y estrecha zona costera de Venezuela no presenta posibilidades para un desarrollo urbano futuro extenso, excepto para pequeños puertos que pueda requerir el comercio regional.

4.2.2.3 Región de los Llanos

Los Llanos de Venezuela geomorfológicamente ocupan la parte central del país, la cual se encuentra situada entre las Cordilleras de los Andes y de la Costa y el Escudo de Guayana, con una superficie aproximada de 237.280 km2 ó 26% de la superficie de Venezuela.

Esta región limita por el Norte con las Cordilleras de los Andes y de la Costa, por el Sur con el Escudo de Guayana, por el Oeste con el piedemonte andino y al Este con el delta del Orinoco. La longitud Este–Oeste de la región alcanza casi 850 kilómetros, con una anchura de variable de casi 200 kilómetros en la sección más oriental y alrededor de 400 kilómetros en su parte más ancha en el occidente.

La región se caracteriza topográficamente por su bajo relieve, de un promedio de 150 a 200 metros sobre el nivel del mar, con la excepción de algunas alturas aisladas, como El Baúl y las más altas de los Llanos orientales. Por lo general, su relieve es el de una llanura muy plana y suavemente ondulada que va descendiendo de N a S y de O a E, junto a la Serranía del interior y al pie de los Andes. Las altitudes alcanza alrededor de 200 m y van disminuyendo hacia el río Orinoco con un gradiente tan pequeño que ha sido calculado en 70 cm por kilómetro.

La región de los llanos morfológicamente se divide en dos grandes cuencas sedimentarias, separadas por una división de rocas ígneas intrusivas y metamórficas que pueden considerarse como una extensión noroccidental del Escudo de Guayana. Esta división ígnea–metamórfica aflora en forma de varias prominencias en la zona de El Baúl. La separación o divisoria ocurre a lo largo del paralelo 68º, quedando una cuenca en la parte oriental y la otra cuenca en la parte occidental.

El drenaje de estas cuencas sedimentarias se verifica en el curso de sus ríos, los cuales debido a la poca inclinación de la superficie de los Llanos tienen cauces tortuosos y meandros hacia la parte sur. Las respectivas cuencas consisten en llanuras suavemente onduladas, con ocasionales mesas o colinas.

Mapa 5. Croquis de la Región de Los Llanos de Venezuela.

4.2.2.4.1 Cuenca sedimentaria occidental

La cuenca sedimentaria occidental, ubicada al Oeste de la divisoria de El Baúl hasta el piedemonte sur de la Cordillera de los Andes, cubre aproximadamente 50% de la superficie de la región de los llanos, ó 114.000 km2, incluye los llanos de Apure (66.500 km2), los de llanos de Barinas y Portuguesa (47.500 km2) y una pequeña porción de los llanos de Cojedes.

Los ríos que cortan la cuenca occidental tienen su origen en la Cordillera de los Andes y tienen curso S–E. La mayoría son ríos de montañas en sus comienzos, de gradiente empinada en las laderas y con rumbos rectos, convirtiéndose al llegar a la parte baja de la llanura en ríos fortuosos con meandros. En la parte alta, en sus cabeceras, casi no presentan sedimentación, solamente cuando llegan al piedemonte comienza a depositar los sólidos que arrastran o en suspensión, en forma de peñones, gravas, arenas, arcillas y limos. Por lo general, los cauces de estos ríos en las llanuras son pocos profundos. El movimiento de sus aguas es siempre lento, debido a la pendiente mínima, de tal manera que el volumen de agua producido en la estación de lluvias aumenta su caudal rápidamente, inundando extensas áreas al unirse las aguas de las cuencas inmediatas. Estas inundaciones extienden la sedimentación de los detritos finos –arenas finas, arcilla sy limos– hacia los bordes de la cuenca.

En la cuenca occidental se conocen tres tipos de sabanas: sabanas de mesas, sabanas secas y sabanas de estero. Las sabanas de mesas se extienden a lo largo del piedemonte andino y corresponden a las zonas altas, las sabanas secas corresponden a las áreas ligeramente más altas que las llanuras inundables y las sabanas de estero son las más bajas y de relieve deprimido.

La formación de los sedimentos en esta cuenca ocurre de la siguiente manera: el piedemonte andino se forma por el material arrastrado por los ríos, originando terrazas y bancos compuestos de peñones redondeados, grandes y pequeños, y una relativa cantidad de suelo arcillo–arenoso. La zona del piedemonte varía considerablemente de ancho, disminuyendo del Suroeste, donde alcanza 50 km, al Noreste, donde tiende a desaparecer.

Los llanos de la cuenca occidental forman una gran superficie cubierta casi en su totalidad por sedimentos blandos del Pleitoceno y grandes extensiones de depósitos aluviales y aluviales recientes, los cuales yacen sobre gruesas capas de sedimentos del Terciario que aumenta en espesor al acercarse a las estribaciones de la Cordillera de los Andes. Los sedimentos del Pleistoceno consisten en capas superpuestas en forma de lentes de gravas, arenas y arcillas, que se encuentran intercaladas.

4.2.2.4.2 Macizo de El Baúl

El macizo de El Baúl consiste en un conjunto de colinas bajas aisladas, filas y serranías, las cuales emergen abruptamente del nivel de los llanos –unos 18 metros sobre el nivel del mar– hasta alcanzar alturas cercanas a los 600 m sobre el nivel del mar. Esta unidad orográfica desaparece abruptamente hacia el Sur de los sedimentos de los llanos.

Esta región montañosa se encuentra ubicada en el área axial de la región, aproximada al meridiano 68º, entre la cuenca occidental y la oriental de los llanos venezolanos, como una delimitación estructural geológica regional. El Macizo, como unidad, ocupa una superficie de 680 km2 en el distrito Girardot del estado Cojedes, entre los ríos Cojedes y Pao.

En el área del macizo aflora un conjunto de rocas metasedimentarias con 1.200 m de espesor, cuya edad corresponde al Paleozoico Inferior. Dichas rocas están constituidas por filitas grafitosas, cuarcitas micáceas, esquistos cloríticos, cuarcitas gruesas, metagranitos; todas ellas intrusionadas por un granito que aflora en la parte occidental del macizo. Este granito es generalmente porfídico, pasando a grano grueso a medida que se aleja del contacto. Esta intrusión granítica corresponde a la orogenia del Paleozoico Superior. Sobre estas formaciones ocurre una secuencia de rocas volcánicas, principalmente efusivas, no deformadas, discordantes sobre la metasedimientos y el granito. Las volcánicas constituyen las rocas expuestas más jóvenes.

4.2.2.4.3 Cuenca sedimentaria oriental

La cuenca oriental de los llanos ubicados al Este de la divisoria de El Baúl se extiende al Sur del piedemonte de la Serranía del Interior, entre esta serranía y el río Orinoco. Cubre una superficie aproximada de 118.000 km2, casi 50% de la superficie de los llanos venezolanos. Esta región geomorfológicamente puede ser separada en dos secciones: la que limita con la cuenca occidental conocida como los Llanos centrales –que incluye la parte oriental de los Llanos de Cojedes, la parte sur de los estados Carabobo y Aragua y casi todo Guárico– y los Llanos orientales, que incluye la región de las mesas, los Llanos de Maturín y los Llanos orientales del Orinoco.

4.2.2.4.4 Llanos centrales

Esta región, también conocida con el nombre de Llanos del Guárico, tiene una extensión aproximada de 71.400 km2 de tierras planas o suavemente onduladas, con un promedio de elevación de casi 120 m sobre el nivel del mar, los cuales oscilan entre los 80 m en las riveras del río Orinoco hasta 500 m en las laderas de la Serranía del Interior. La región se divide en las siguientes unidades:

Los Llanos centrales están constituidos principalmente por sedimentos del Terciario, incluyendo las areniscas y galeras de Guarumen. El Terciario de esta región consta de arenisca y pizarra arenosa del Oligoceno. Movimientos orogénicos han producido la inclinación de las areniscas, formándose las galeras de Guarumen. Al Sur del cinturón Terciario se encuentran formaciones irregulares de lutitas arcillosas y areniscas calcáreas del Plioceno; más al Sur y al Oeste aparecen gravas del Cuaternario. En gran parte de esa sección de los Llanos es frecuente encontrar terrazas aluviales del Cuaternario. En los cauces de los ríos se encuentran sedimentos recientes, especialmente en las áreas vecinas a las riveras del río Orinoco.

4.2.2.4.5 Llanos orientales

Esta región de los Llanos alcanza una superficie en torno a los 40.000 km2, en la cual se reconocen tres unidades fisiografícas: a) región de las Mesas, b) Llanos de Maturín, y c) Llanos orientales del río Orinoco.

4.2.2.4.6 Región de las mesas

Esta región constituida topográficamente por terrenos elevados y llanos de gran extensión, rodeados de acantilados o barrancos, forma las denominada mesas. Los acantilados o flancos occidentales de estas mesas son muy verticales. El relieve en general de la región va disminuyendo hacia el Oriente y hacia el Sur. Las mesas presentan acantilados verticales que alcanza a veces 70 m. Esta unidad fisiográfica se extiende por 13.000 km2 de superficie y ocurre políticamente en el estado Anzoátegui y en la parte occidental del estado Monagas. La formación Mesa es de edad Plioceno, en la parte occidental de la región y de edad Pleitoceno en la oriental, que yacen sobre sedimentos de Oligoceno. Estos sedimentos consisten en areniscas no consolidadas en estratificación cruzada, gravas y una arcilla moteada arenosa. Los suelos de la región son silíceos en algunas partes y en otras se desarrolla una costra laterítica (moco de hierro).

4.2.2.4.7 Llanos de Santa Bárbara o de Maturín

Esta sección de los Llanos, con una extensión superficial de casi 13.400 km2, está ubicada en el extremo oriental de la cuenca oriental sedimentaria y políticamente corresponde al estado Monagas. Dentro de esta sección se encuentra la ciudad de Maturín. Es una zona petrolera donde se encuentran los campos petroleros más importantes del oriente del país. Geológicamente corresponden a sedimentos del Pleistoceno y algunos aluviales recientes en madurez fisiográfica. En la región del piedemonte de la Serranía del Interior oriental, se encuentran afloramientos de calizas de la formación El Cantil.

4.2.2.4.8 Llanos orientales del Orinoco

Desde la unión del río Apure con el río Orinoco rumbo al Este hacia el océano Atlántico, la sección del margen izquierdo del río es conocida como Bajo Orinoco o Llanos orientales del Orinoco. Esta sección tiene una superficie aproximada de 1.300 km2. Es un área de bajo relieve, de etapa fisiográfica madura, donde el río Orinoco tiene un impresionante caudal de corriente relativamente lenta, lo cual se explica por el desnivel mínimo, ya que entre Caicara y Ciudad Bolívar –una distancia de 490 km– la pendiente superficial apenas es de 6 cm por km. El área está cubierta por sedimentos finos no consolidados del Pleistoceno y Reciente.

4.2.3 Escudo de Guayana

Se denomina Escudo de Guayana al conjunto de rocas de edad precámbrica, limitado por las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco, el océano Atlántico y las cuencas sedimentarias subandinas. La parte norte del Escudo de Guayana que aflora en Venezuela equivale a 45% del territorio nacional emergido.

Las estructuras geológicas del Escudo de Guayana en Venezuela tienen dirección Noroeste, la cual adoptó el drenaje principal de la región hasta cuando el río Orinoco, a causas del levantamiento de la Cordillera de loa Andes, fue obligado a correr hacia el Este. El río Cuyuní drena hacia el Este controlado por la Gran Sabana, la Sierra Imataca y la Sierra de Nuria. La Sierra Imataca, donde aflora el complejo ígneo–metamorfico del mismo nombre, tiene dirección Noreste a partir del Cerro Bolívar.

Mapa 6. Fisiografía del Escudo de Guayana.

El Macizo de Guayana en Venezuela está bordeado en sus partes norte y oeste por una zona de topografía baja, de menos de 100 metros de elevación. En ella se destacan las porciones boscosas del delta del Orinoco al Noreste y la del Casiquiare al Suroeste. En el resto del área se observan restos de penillanuras a los 500 metros y a los 100 metros. Dentro de está última se destacan restos de erosión de hasta 2.800 metros de elevación. Sobre estos detalles cinceló sus valles el drenaje de las hoyas hidrográficas del Orinoco y del Cuyuní. Las elevaciones por encima de los 1.000 metros están sostenidas por rocas del llamado Complejo Granítico y del Grupo Roraima.

En el área del Escudo de Guayana correspondiente a Venezuela se han descrito cuatro provincias litológicas denominadas Imataca, Pastora, Amazonas y Roraima.

La provincia de Imataca está ocupada por el complejo del mismo nombre, el cual está constituido por una sucesión de rocas metasidementarias e ígneas completamente plegadas que forman una faja al Sur del río Orinoco, desde el río Caura hasta Delta Amacuro. Los rasgos mas característicos de estas rocas son la presencia de estratos de formación de hierro en una secuencia compuesta predominantemente de gneises cuarzo–feldespáticos, con algunos miembros hornabléndicos o piroxénicos; y el grado de metamorfismo variable desde el de la anfibiolita al de la granula piroxénica.

La provincia de Pastora está constituida por las unidades Supergrupo Pastora, Grupo Botanamo y Complejo de Supamo. El Supergrupo Pastora consiste en metalavas basálticas, metandesitas, metegrauvacas, filitas, cherts y metadacitas. El grupo Botanamo consiste en tobas andesíticas, grauvacas, limolitas, filitas, arenisca roja y conglomerados. El Complejo de Supamo está integrado por un conjunto de unidades graníticas: paragneisis que constituyen cuerpos dómicos concordantes mayores. Las cubetas tectónicas adyacentes a los cuerpos dómicos están ocupadas por unidades del Supergrupo Pastora.

La provincia de Amazonas está constituida por el Supergrupo Cedeño y el Complejo Granítico del Amazonas. El Supergrupo Cedeño está formado por dos conjuntos de rocas ígneas ácidas: Grupo Cuchivero y Grupo Suapure. El primero está integrado por lavas tobáceas y granitos biotíticos–pertíficos. El segundo está conformado por el granito de Parguaza y el granito de los Pijiguaos.

La provincia de Roraima está formada por conglomerados, areniscas y lutitas de origen continental que reposan sobre los complejos de rocas ígneas y metamórficas descritos anteriormente. Forman un afloramiento continuo al Sureste del estado Bolívar, al Este de los ríos Paragua y Caroní hasta las fronteras con Brasil y Guyana Esequiba. Hacia el Oeste, hasta la arcada orinoqueña, se encuentran afloramientos esporádicos del Grupo Roraima, que ocupan áreas extensas. Se ha dividido en cuatro formacione: Uairén, constituida por areniscas intercaladas conglomeradas; Cuquenán, constituida por lutitas; Uaimapué, constituida por conglomerados en la parte inferior y por areniscas de grano medio a muy fino en la parte media y superior, con capas de tobas intercaladas; y Matuai, constituida por areniscas conglomeráticas y de grano medio. A excepción de la formación Cuquenán, que puede ser de origen marino, todas las formaciones del grupo Roraima son de origen fluvial.

4.3 Producción de rocas industriales en Venezuela

Las rocas utilizadas por la industria en Venezuela provienen principalmente de rocas sedimentarias de origen químico, seguidas en importancia por rocas sedimentarias de origen clástico y en muy pequeña escala de rocas ígneas y de rocas metamórficas. En el Cuadro 8 se presenta la producción registrada en el Ministerio de Energía y Minas de las rocas utilizadas en la industria desde 1971 a 1981.

Cuadro 5. Producción de rocas industriales en Venezuela (1971–1981, en tm).

RocaProducción
Sedimentaria de origen químico
Caliza78.800.000
Dolomita5.800.000
Yeso1.500.000
Sedimentaria de origen clástico
Arcilla13.150.000
Caolín435.000
Arena70.700.000
Ígnea
Granito850.000
Feldespato150.000
Metamórfica
Mármol1.000

Fuente: Ministerio de Energía y Minas

De estos datos se desprende que las calizas, las arenas y las arcillas son las rocas más importantes desde el punto de vista de la producción para la industria.

Cuadro 6. Producción Nacional de rocas industriales (1971–1981).

AñoArena*Arcilla*Caolín*Caliza*Dolomita**Feldespato**Fosforita**Granito**Mármol*Yeso**
19718.156.912896.506--4.015.182----49.1011911592.015
19723.961.416952.700--4.001.715----44.3961151686.162
19735.215.8111.000.9669.5162.125.122----95.395981171.162
19743.456.8101.115.2157.1617.218.25115.11816.188141.484--13115.117
19754.248.7101.016.815--6.151.21522.291--116.41616811164.164
19766.651.1791.315.9159.5996.821.12121.1162.80079.999289--210.841
19778.750.2921.481.39310.9608.767.06898.03334.484161.815346214155.287
197810.825.1561.301.28521.59611.580.06984.40528.76097.12519105187.072
19798.115.1211.753.52429.6628.666.790NHP36.87433.137122182260.140
19807.496.0701.240.32111.0587.176.44586.49428.30215.118385.668209117.477
19813.776.2121.095.44765.69211.650.865254.54028.2573.547465.308292218.234

Leyenda: *= m3; **= tm
Fuente: Ministerio de Energía y Minas

 

Cuadro 7. Producción registrada de Minerales No Metálicos (1982–1991, en miles de TM).

 1982198319841985198619871988198919901991
Anfibolita--258169183297261174164274197
Arcilla blanca1999372118217265329254250219
Arcilla roja2.2861.7461.7961.9321.7491.9111.9102.3073.2542.482
Arena silícea201230334297349455455396443576
Arenas y gravas7.4035.8265.9896.3386.5457.2267.3055.0364.7444.577
Caliza14.46412.20911.56113.90715.68617.52016.77514.90413.32113.719
Caolín15161319153024161535
Carbón46395141572381.0722.1132.2430
Cuarzo790011110512699415131
Dolomita29023987274303257313230300300
Feldespato3737404237439784101145
Fosfatos63391749984174138131
Granito1.431771336656530418353267262459
Yeso237213142189258247222319249247
Bauxita000002455217027710

Fuente: Anuario Estadístico y Minero, Ministerio de Energía y Minas

 

Cuadro 8. Producción registrada de Minerales No Metálicos (1992-2000, en miles de TM).

 199219931994199519961997199819992000
Anfibolita014350667759000
Arcilla blanca2433022582772480139201120
Arcilla roja1.6721.7342.1763.1032.4892.7591.9602012.060
Arena silícea5578221415987637983441.979331
Arenas y gravas6.6373.5624.1654.6293.6604.2184.7532953.106
Caliza15.18212.62111.64912.18915.87314.17714.2465.43111.302
Caolín413210385413.7350
Cuarzo000020703912101
Dolomita30030030030022520471440
Feldespato1821871371702051601480139
Fosfatos21095179200290322125389
Granito228394264236286400807466581
Cristal de roca00000777025
Bauxita2472101351355780724225

Fuente: Anuario Estadístico y Minero, Ministerio de Energía y Minas

 

Cuadro 9. Principales Minerales de Importancia en la Región Central.

MineralClasificaciónReservas estimadas
ArenaNo metálico99.595.226,18 m3
CalizaNo metálico147.734.315,00 m3
ArcillaNo metálico21.324.691,95 m3
GranzónNo metálico36.720.963,06 m3
FeldespatoNo metálico1.879.872.128,00 m3
DolomitaNo metálico4.700.000,00 m3
AnfibolitaNo metálico1.055.115,00 m3
DiatomitasNo metálico3.000.000,00 m3
BentonitaNo metálico30.000.000,00 m3
AsbestoNo metálico15.000.000,00 m3
CarbónNo metálico3.400.000,00 t
CobreMetálico288.000,00 t
NíquelMetálico 49.466.111,00 t

Fuente: Ministerio de Energía y Minas, Región Centralo